La bestia y sus lobos siguen en el poder
Ya lo habíamos anotado en este foro por fines del 2005 y apreciamos comentarios de preocupación con deseos de que nada les hubiese pasado con los servicios secretos de control revolucionario y saltó alguno y alguna muy enojados (y más de una defensora con residencia por la península ibérica -así cualquiera-) y diciendo que estaban de bailanta por alli y que era tan sólo por ello que no se aparecían, por las fechas de musicanga y tragos y su naturaleza festejona. Pero quedó en eso. Desaparecieron. Y no creo que siga la musicanga y sea por eso que no se escucha ni un ladrido. Ahora sí da para preocuparse. Es que la falta de libertad en Cuba es angustiante. Llega a rincones íntimos de la conciencia y la cultura. Nadie puede, por ejemplo, hospedar en su casa a un extranjero, por más amigo que sea, si no pide permiso previo y paga una tasa equivalente a unos cinco sueldos mensuales. En caso de que lo hospede sin permiso, la multa es de 1.500 dólares, el sueldo de casi toda una vida. Un cubano, en cambio, no puede acceder a hospedarse en un hotel o viajar en un bus o comer en un restaurante reservados a los extranjeros. No puede porque un solo pago le puede costar su sueldo de varios meses, pero además en muchos de los casos no les dejan entrar aunque lleven dólares: en los sitios "especiales" la única tarjeta de entrada es un pasaporte extranjero. Pueden comprar en las tiendas en dólares, todas del Gobierno, pero con precios altísimos, inalcanzables si no reciben dólares de familiares que vivan fuera del país, que por ahora dadas las medidas "bushianas", prohibido está. Nadie puede tener una iniciativa laboral, ni realizar un trabajo por su cuenta, a no ser en casos muy limitados, siempre bajo pago previo de cuotas relativamente elevadas. Algunos "cuentapropistas" venden ciertos alimentos, mal preparados y de mala calidad. He conocido casos concretos de jóvenes a los que no se le ha dejado entrar en la Universidad o se le ha expulsado de ella porque "van a la Iglesia". Los que hacen profesión de su fe son despreciados y excluidos de los sectores oficiales, que son prácticamente todos. Es duro el control que se realiza sobre el papel, la tinta y demás medios de impresión y comunicación. Es casi imposible entrar en Internet y no ser "fiscalizado" o "espiado" con grandes riesgos. Al escuchar las emisoras oficiales, las únicas que existen, o ver las noticias de TV, da dolor escuchar los lánquidos e interminables discursos del traidor revolucionario más eterno de la historia humana: Fidel Castro, su tono de voz altanero, sus afirmaciones tajantes e incuestionables acerca de los triunfos maravillosos de la revolución (ya van 47 años pero igual continúa la misma arenga de siempre). Jamás se escuchará en el islote ni una noticia crítica venida las "populares", nadie se atreverá a emitir juicio alguno en contra a riesgo de perder la poca libertad de que goza, lo único que le queda a los cubanos son las lágrimas en la intimidad, pero en la intimidad misma, ya que cualquier "fuga" saldrá cara.
Y sí, las noticias oficiales son aplastantemente cuadradas y para conseguir otro tipo de información es necesario superar el miedo reinante y correr grave riesgo, ya que cabe resaltarlo, una simple crítica puede ser motivo para perder trabajo y casa.
Linda vida está pasando el pueblo cubano.
Ojalá quienes desaparecieron y desaparecen, tengan aún buena salud.
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