|

20/mar/05, 20:08
|
|
Iniciado
|
|
Fecha de ingreso: 19/sep/05
Mensajes: 14
|
|
La estatua de Franco y su sombra
\"Qui no vullga pols... que no hi vaja a l\'era\"
Así como las cicatrices no se quitan rascándolas sino cuidándolas, los errores del pasado no se eliminan con grúas sino con educación.
Quitar los símbolos franquistas es deseable, pero no podemos incurrir en los mismos errores en los que incurrió Azaña, Indalecio Prieto o Besteiros. España sigue siendo un país fracturado, como diría Gasset, en la medida en que la mitad de su población apoya a los legitimos sucesores del franquismo institucional, democratizados y europeizados (al menos a mitad), la legitimidad de nuestra monarquía emana de una Ley orgánica dictada por Franco, y al menos 1/3 de los habitantes del Estado siguen sintiendose amenzados por la ortodoxia asimilacionista de la administración central. No han pasado tantos años y quitar los símbolos es como quitar los iconos del desktop de un programa que ha invadido casi todo el sistema, no sirve más que a dar argumentos de justificación a quien carece de ellos.
Quitar la estatua de un dictador es una cuestión de justicia, pero aprovar y defender una Constitución, como la Europea, que nos deja sin voz a los catalanes y vascos, que reconoce incluso el derecho linguístico de los malteses que son poco más de 300.000 personas, entra netamente en contradicción con el principio numérico de la representación. Es volver al pasado en el que nuestros abuelos y padres eran extranjeros en su propia casa, y nuestra frustración a tantos años de atropellos no solo no la reconocen, sino que en cierto modo la legitiman.
|