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ALFAQUI VADEMECUM ESTUDIO DE LA APARICION DEL HOMBRE SOBRE LA TIERRA Y COMO SE FORMA EL ALMA HUMANA.
ESCUELA MAGNÉTICO ESPIRITUAL DE LA COMUNA UNIVERSAL ALFAQUI VADEMECUM ESTE LIBRO ES PARTE DEL ONCEAVO GRADO DE ESTUDIO Y AQUI SE ESTUDIA LA APARICION DEL HOMBRE SOBRE LA TIERRA Y COMO SE FORMA EL ALMA HUMANA. ALFAQUI VADEMECUM PARTE 1 1924, ERA VULGAR AÑO 13, NUEVA ERA PROCLAMA El Universo Solidarizado. El mundo todo comunizado. La Ley es una: La sustancia una. Uno es el principio: Uno es el fin. Todo es Magnetismo Universal. EMBLEMA Siempre más allá. Programa perpetuo de estudios LA VIDA Eterna y continuada. AXIOMA En él estaba la Vida y la Vida es la luz de los hombres. MANDATOS “Conócete a tí mismo” “Ama a tu hermano” “ALFAQUÍ VADEMECUM” EL MAESTRO VA CONMIGO PRONTUARIO Del Credo Espiritismo, Eterna Verdad de Eloí. Diálogo entre discípulo y Maestro, sobre el “Conócete a tí Mismo” y el “Código de Amor Universal” base los dos, de toda la obra de la “Escuela Magnético-Espiritual de la Comuna Universal”. Este pomo de esencias, jamás se agotará. Respondiendo al Amor, por pedido Universal de los que nos siguen, me esforzé en encerrar toda la verdad de la vida, en este Compendio. Buenos Aires, Junio de 1924. Joaquín Trincado. PREFACIO Estudiando el hombre o leyendo las doctrinas en su explicación, retiene en su archivo la esencia del estudio o lectura. Pero obligarle al niño o al hombre a aprender de memoria, todos los volúmenes que la sabiduría necesita escribir para explicarse a las inteligencias, es un trabajo sin provecho y perjudicial, por lo costoso y pesado. Mas es de necesidad que el hombre lo sepa todo y lo sabe, por la doctrina; pero no puede retener las palabras, ni conviene; porque el hombre debe tener su modo propio de explicarse, dentro de las leyes que estudia, pues así precisamente, se enriquecen los idiomas y se activa el pensamiento, y al fin, la exégesis, será la misma. No es pues conveniente atar tan corto al niño ni al hombre obligándolo a repetir las palabras mismas de un estudio; lo que sí es necesario que el concepto sea el que en verdad y justicia corresponde a la doctrina, a la ciencia que se estudia y para eso, de la doctrina se hace un compendio en el que en unas líneas se resume la doctrina de un capítulo, como en las ciencias se resumen todas ellas por una ley, unas letras o unos números que cuando sabemos su significado, por esos números o letras convencionales, desarrollamos toda la teoría de la ley o la ciencia. Los maestros mismos, teniendo delante un texto que explican a los discípulos, no lo hacen todos con las mismas palabras; pero sí lo hacen con el mismo resultado, porque en tocando los fundamentos de la ley, todos se sujetan al mismo principio y las palabras habrán sido diferentes con el mismo significado. El obligar al discípulo a que por rigurosa obligación, aprenda de memoria, letra a letra, toda una obra, es como si vosotros al recoger el trigo en el campo, cargáis con los haces enteros; en tanto que otros, tienen sobre el terreno una máquina trilladora y extraen el grano en poco bulto y están mucho más descansados; todos habéis hecho el mismo trabajo para segar, por lo que ya sólo os interesa el grano; pues la paja, no os pagará en su valor, el trabajo demasiado que os costó. Preparar bien sí las inteligencias de los niños con la amplia explicación del texto y la lectura como instrucción y darles compendiado todo el estudio; la ley, los números, la esencia de la doctrina, que es el grano. Esto, les es fácil aprenderlo con descanso. El compendio es provechoso, por la facilidad de retenerlo en la memoria, como sentencias de toda la sabiduría que tenemos en nuestro archivo y es un índice del mayor valor; porque tan pronto recordamos una sentencia, tras ella aparece, como ligada que le está, toda la filosofía o la ciencia que compendia; y una vez que el hombre ha estudiado o leído con atención una obra, en los epígrafes de cada capítulo, recuerda todo el contenido y sabiduría que encierra. ¿A qué pues, sacrificar salud y hacer esfuerzos muchas veces inútiles en los niños y los hombres, en hacerles aprender libros enteros que son agradabilísimos a la lectura y la conferencia, pero desagradables y cansos hasta el hastío, cuando hay obligación mal entendida de aprenderlos de memoria? Debo advertir aquí, lo que dije sobre esta facultad de “la memoria” en el “Conócete a tí mismo” y es que la mucha memoria es a causa de que hay vacíos en el alma y caben todos esos tratados largos; es señal cierta de que aquello, el individuo que lo puede grabar en su memoria, nunca lo supo; a éste, no necesitáis obligarlo; él se ve inclinado a aprenderlo y lo aprende con facilidad y sin cansancio a la simple lectura y lo recitará al pie de la letra; pero hará como el loro, repetir lo que se le ha enseñado; mas no agregará nada nuevo, nada suyo en aquella existencia; pero en otra, ya aquello, no cabe en su memoria, porque ya está en su conciencia; y no dirá las mismas palabras del libro, pero dirá la esencia y dará sus conceptos, porque ya está arraigado en él y habrá sacado consecuencias en estado libre de espíritu; entonces lo sabe: cuando lo aprendió de memoria, no lo sabía: estaba vacío de esos conocimientos; por eso los pudo aprender. Pero entretanto que ese de buena memoria os puede hacer un discurso galano, encontraréis cien que no pueden aprender de memoria las letras, pero recogen la esencia y dan seguras soluciones y en un párrafo contundente dirá más que el hombre de memoria en muchos capítulos y aun en un proverbio encerrará toda una ciencia, como está encerrada en unos números, o en unas letras, cuyo significado sabemos. Sirva esta advertencia para su norma a todos los maestros encargados de la instrucción de las juventudes de la comuna y acostúmbrense a encerrar en una máxima, cada materia de estudio que ellos deben explicar al niño y al hombre, y que aprovechen en la lectura y ejercicios prácticos, así en las ciencias, como en los oficios, cuyas bases las tenéis en el “Código” que debéis cumplir, más los reglamentos que los consejos darán, propuestos por los maestros encargados de la enseñanza; pues mi consejo es este: adquirir más práctica que teoría y preferir lo útil a lo agradable. Paso a prontuar los principales axiomas de la nueva doctrina; pero sabed, que todo lo que hasta hoy existió de doctrinas, leyes y mandamientos, hasta la misma ley de Moisés, quedan derogadas, porque acabaron su cometido en el día del juicio; desde hoy, no hay más dioses; sólo hay Eloí; no hay más naciones, ni razas, ni clases, ni divisiones; sólo hay hermanos y comuna: y no hay más universo pequeño, circuído a este pequeño mundo, es el universo infinito; y no hay más religiones, cismas, ni creencias, ni credos, que el espiritismo universal solidarizado, que es luz, potencia, sabiduría y amor en la sola unidad santa y divina Eloí: al que llegamos por su ministro espíritu maestro, que para la tierra, en el séptimo día es El Espíritu de Verdad, al que en todo y para toda obra llamaréis, para llamar a Eloí . Una sola advertencia más os haré, y es que el nombre de espiritismo, no lo pronunciéis con ligereza, ni por cualquier cosa, sino con el respeto que merece todo el universo infinito, que en ese omnipotente nombre se representa; pero al pronunciar ¡Eloí!... jamás lo hagáis sin llevar vuestra mirada y pensamiento arriba y con la fruición del amor en el corazón y dulzura en las palabras y sea sólo para llamar y pedir y dar gracias a nuestro progenitor. El Maestro Juez. CAPÍTULO I DISCIPULO.-¿Quién es Eloí? MAESTRO.- Eloí es el axioma universal nombre en el que, todo el universo evoca la suma omnipotencia, la suma sabiduría y el sumo amor; es el creador universal del cosmos, cuyo pensamiento eterno es la creación que vibra en el éter que todo lo envuelve, como alma eterna; es el progenitor de los espíritus, que son su voluntad para la acción de la vida demostrativa, eterna y continuada. El es la ley única de amor, de la que nacen todas las demás leyes que el espíritu ejecuta fatalmente, sin que nada ni nadie pueda esquivarlas, y todo reconoce a él, como único santo, único sabio y único divino y como el autor único del universo. 2 D.- ¿Dios no significa lo mismo? M.- Dios no es nombre que cuadra universalmente al incomprendido infinito, en todos sus atributos, sumos y únicos. Dios, es el primer nombre que se les da a los hombres en los mundos de expiación; y es sólo el primer escalón para llegar al nombre de Eloí, pasando por los grados de sabiduría necesaria a su conocimiento; y los hombres, durante los 6 días de trabajo y equívocos, no pueden concebir la grandeza de Eloí; por lo que, primeramente, se le da el nombre de Dios; más tarde se le dió el de Jehová, porque los hombres hicieron muchos dioses y con el de Jehová se anulaban; luego según avanzaba el conocimiento y la razón, se le dió el nombre de Padre, porque ya significa veneración, respeto y amor; y al llegar el juicio y firmar la solidaridad con el universo, éste descubrió y nos dió el nombre universal de Eloí. 3 D.- ¿Según esto no es propio el nombre de Dios para Eloí y no representa la suma santidad? M.- Así es efectivamente; y porque Dios, Jehová y otros nombres, no encuadran plenamente al creador, se derogaron todas las leyes, doctrinas y credos, que eran sólo pequeñas partes de la verdad eterna y se da hoy sólo el nombre de Eloí, con sólo la bandera comunal y el común credo espiritismo; bandera y credo únicos en todo el universo infinito, con cuyo nombre de Eloí, le reconoce todo ser que vive en la ley de su padre; y este nombre de Eloí, sólo lo pueden ostentar y pronunciar los mundos que ya sufrieron la justicia y sus hombres y espíritus fueron justificados y reconocidos por mayores de edad. 4 D.- ¿Eloí es el legislador y renueva las leyes según el progreso de los mundos o de los hombres? M.- Eloí, no es el legislador; él es la ley; no puede renovarla, ni para un hombre, ni para un mundo; es siempre la misma ley de amor inmutable y no se puede comprender, ni considerar el amor, como ley, fuera del amor, porque el amor y Eloí, es indivisible; por lo que, no es legislador, ni eternamente renovó su ley. 5 D.- ¿Pues cómo me ha dicho el maestro que hoy se renueva la ley en el mundo? M.- También he dicho, que se le dieron al hombre varios nombres, cada vez en ascensión; lo que indica que quien se renueva es el hombre, progresando cada vez más; pero cuando se llega, como ahora, a la mayoría, se les da ya la verdad desnuda, en la que estudiando eternamente, concebirán mejor cada vez, pero comprenderla, saberla, jamás; eso es sólo atributo de Eloí. 6 D.- ¿Y cómo siendo omnipotente y omnímodo no puede renovar la ley? ¿No es esto no ser omnipotente? M.- Esta es precisamente la suma sabiduría; existir en la eternidad, sin principio ni fin; sin variar su plan y por consiguiente su ley, sujetándolo todo a su designio de la eterna creación; renovándose el infinito en todo momento, siempre en ascensión hacia la perfección eternamente ideal, siempre con la misma ley, desde el mundo embrionario hasta el centro vibratorio; y si variara su ley para cualquier acto, entonces, ni sería el sumo sabio, ni el sumo poderoso, porque demostraría equivocación y ésta, sólo es de los hombres; por lo que decimos, que renovamos la ley, para la buena comprensión de la mente humana; pero el espíritu sabe, que lo que se renueva, no es la ley, sino el hombre, que progresa. 7 D.- ¿De modo que la omnipotencia omnímoda de Eloí, se basa en la eterna invariabilidad? M.- Así es; y hasta el espíritu su hijo es invariable, aunque progresando, parece variar; pero lo
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