Ir a inicio de Foros
 Cosulta tu correo Consulta tu correo    Buscar en Internet:       
MITOLOGIA- 2
Inicio Registrate Ayuda
» Inicio » HISTORIA DE VASCONIA » MITOLOGIA- 2

Nuevo usuario                          
Usuario:      Clave:


Tema Cerrado
 
Herramientas Visualización
  #1  
Viejo 6/abr/02, 00:12
anonimo
Novato
 
Fecha de ingreso: 19/sep/05
Mensajes: 633.044
Predeterminado Mitologia- 2

TUBAL.

140 años después del Diluvio

Tubal hijo de Jafet, fue con Tarsis, hijo de Jayán, el primer caudillo o jefe y de pueblos, de quien se hace mención en las más antiguas historias de la península ibérica.

Según el padre Mariana que saca estas informaciones, principalmente de Isidoro de Sevilla y de las Crónicas compiladas por el rey Alfonso el Sabio:

«En el año ciento treinta y uno, según el cómputo más conforme a la razón —escribe— después del Diluvio, los descendientes de Adán, nuestro primer padre, se propagaron por toda la superficie de la Tierra.

Tubal, quinto hijo de Jafet y nieto de. Noé, según la Biblia, recibió en el reparto la atribución de las tierras ibéricas, con la misión de poblarlas.

¿En qué parte de la península estableció Tubal sus primeras tribus?

Es ésta una cuestión sujeta a conjeturas —dice la Crónica—: algunos piensan que fue en Lusitania, y otros opinan que fue en estos territorios vascos que en nuestros días denominamos Navarra.
La antigua ciudad de Setúbal, en Portugal, sirve de base a la argumentación de los primeros; los partidarios de la tesis vasco-navarra, sostienen que TAFALLA y TUDELA fueron igualmente fundaciones de Tubal, denominadas antiguamente Tuballa y Tubalia. Lo que se da por seguro es que la Peninsula en su totalidad era fundación suya, en los mitos de milenios.

Estas cuestiones han motivado controversias seculares y prueban que el país había sido conocido bajo distintos nombres desde la más remota Antigüedad.

Los mismos Pirineos habían sido llamados Montes Setubales antes del fabuloso incendio, origen de su actual denominación.
Algunas tradiciones quieren que sea Sevilla la más antigua de las ciudades ibéricas, así llamada en recüerdo de Set, hijo de Adán y padre de Enoch.

En Francia, sólo la ciudad Séte, ha conservado su nombre.

Al parecer, Tubal impuso a sus huestes una organización equilibrada, que favorecía el desarrollo de las comunidáiles y la prosperidad de las familias; dictábales reglas y principios de utilidad práctica, de filosofía moral, y sus leyes, en versos asonantados que les hacía aprender de memoria.

A los mejores, les iniciaba en los secretos de la Naturaleza, y les enseñaba los misterios y los acordes de la música, los movimientos del cielo y la medición del tiempo, dividiendo el año en 12 meses y 365 días, más una fracción, según el movimiento aparente del Sol, como los caldeos —escribe Ocampo— de quienes descendía.
No se ve inconveniente en admitir que Tubal haya enseñado todo esto, pero, si el Diluvio en cuestión había efectivamente destruido toda la vida sobre la Tierna, ¿cómo explicar que en menos de un siglo y medio haya podido formarse un gran pueblo, el caldeo, bastante poblado, inteligente y sabio, como para enseñar esa famosa ciencia astronómica caldea, fruto indiscutible de observaciones multimilenanias, e ir a difundirla al otro extremo del mundo, después de lentas migraciones que se detenían de vez en cuando, para fundar nuevas ciudades?

¿No sería más razonable pensar que habían transcurrido miles de años después de ese Diluvio, a menos que el cataclismo haya sido mucho menos mortífero, permitiendo a ciertas civilizaciones, aunque diezmadas, sobrevivir?
.

En lo tocante a las dinastías autóctonas de esos tiempos míticos o protohistóricos de Iberia, que las historias modernas se guardan de mencionar —dicho sea sin ánimo de censura, naturalmente— es utilísimo, en el presente caso, sacarlas del olvido, pues la exhumación de los relatos más o menos fabulosos de la protohistoria NO entra dentro del cuadro de nuestras investigaciones.

Es indudable que tales genealogías habrán sido alteradas en el curso de los milenios transcurridos; pero, al igual que las de los reyes de Babilonia y de Egipto, que las de los héroes legendarios que nos describen Hesiodo y Homero, afirmamos que no son el fruto de puras lucubraciones.

Los escritores de la Antigüedad hicieron frecuentes alusiones a los primitivos reyes y reinas de Iberia, independientemente de las referencias precisas hechas a las relaciones escritas que conservaban los antiguos iberos de sus primeros reyes, y de los que las viejas crónicas son sólo pálidos ecos, tristes reminiscencias.


IBERO

156 años después de Tubal — 296 después del Diluvio.

Hijo de Tubal, se le atribuye la fundación de Ibera, ciudad que constituyó en capital, a pocas leguas de la actual Tortosa, a orillas del río homónimo, actualmente el Ebro.

Conviene recordar que las fuentes del Ebro se encuentran en las estribaciones de los montes Cantábricos, prolongación de la cordillera pirenaica, y en un lugar llamado Fontibre, o sea, Fuente de Ebro, pero significando también Fuente de los IBRI, un nombre antiguo de los iberos... que es el mismo del que se sirve la Biblia para designar a los judíos.

IDUBEDA

192 años después de Tubal — 399 después del Diluvio :

Hijo del precedente. Importantes sectores del sistema ibérico fueron llamados antaño montes Idubedas, desde Fontibre a Tortosa, desde Burgos a Soria, y hasta en la Bética.


TAGO

310 después de Tubal — 451 después del Diluvio :
El rey Tago es conocido en las Sagradas Escrituras bajo el nombre de Tagorma que, según san Jerónimo, significa creador de ciudades nuevas, actividad que constituyó, al parecer, la característica sobresaliente de su reinado. Su influencia se extendía sobre un área considerable, aunque las regiones que baña el Tajo —antiguamente lago—, comprendido el futuro reino de Toledo, hasta las tierras de Murcia —patria de los morgetes—, constituían, por así decirlo, el centro y la base de sus operaciones.

BETO

339 después de Tubal — 479 después del Diluvio:

Eran, además, excelentes músicos y maravillosos bailarines, y poseían un antiguo altabeto, heredado de Tubal, su antepasado. De ello se induce que el saber de los iberos —de los sabios ibéricos andaluces— en algunas ramas al menos, al de los otros pueblos de Europa, lo que explicaría la expedición del griego Heracles en tierras ibéricas.
El robo de las vacas de Gerión y de las manzanas de oro del Jardín de las Hespérides, siendo símbolos poéticos evidentes, se percibe fácilmente tras ellos la verdadera razón consistente en la adquisición de conocimientos y técnicas agrícolas, ganaderas, metalúrgicas, industriales, de mutaciones biológicas, etc.

Úlima edición por tellagorri fecha: 26/dic/05 a las 22:10.
Responder citando mensaje
Tema Cerrado








Comunicación y utilidadesComprar y venderInformaciónOcio
Correo
Tu web gratis
Foros
Chatmania.com
Logos y Melodías
Postales
Guía e-mail
Agenda
Antivirus
Compras
Subastas
Ofertas
Coches
Móviles
Clasificados
HispaVista Empresas
Viajes
Fotografía
Dominios
Telefonía
Coleccionismo
ADSL
Inmobiliaria
Páginas Amarillas
LaBolsa.com
Trabajos.com
Guía - Buscador
Noticias
El Tiempo
Horóscopo
Loterías
Formación
Canal Mujer
Blogdiario.com
MegustasMucho.com
Quedaconmigo.com
Cine
Música
Juegos
Software
Compañeros
Casino Poker
 
Guía - Buscador:

Mapa Web - Publicidad - Escríbenos - Notas de Prensa - Trabaja en HispaVista - Investors Relations - Tu sitio favorito
Atención al usuario: 807 488 376


Copyright © 2007 HispaVista · Aviso Legal

free google sitemap submit google sitemap your google sitemap easy google sitemap google sitemap builder